Tal día como hoy, hace mas de 70 años, se casaron mis padres. En la capilla del Pilar, iglesia de Santiago de Logroño.
Hace 5 años una vecina tuvo un grave accidente, y pocos días después murió.
La 1ª fecha fue alegre, la 2ª triste.
Calabaza era una chismosa de pueblo, de esas que le pueden a uno perjudicar, y a veces dificultar bastante la vida. No fue, ni mucho menos, la mujer más negativa que topamos. Fue una especie de "grano en el culo" que de vez en cuando enrojece, pica y escuece. Y a soportar discretamente con resignación.
Incluso sentí su pérdida, por aquello de atrás vendrá quien bueno me hará. Han pasado los años y dejó un veneno que se va diluyendo. Sus amigas y confidentes van desapareciendo también. Ya no hay una "boba" que alimenta las maledicencias.
Me acuerdo de ella casi todos los días, sobre todo cuando paso por la zona donde ella se cayó. Era anciana y estaba muy gorda. Ella se creía eterna. Incluso me llegó a decir que le dejara mi herencia, pues ella tiene mucha familia. Y me llevaba 25 años o más.
Como decían mis padres: a palabras necias oídos sordos.
¡Que ironía! una fecha feliz para mi madre fue la peor para esta vecina. Mis mayores hubieran dicho: bien empleado lo tiene. Y hubieran sentido la venganza.
No hace falta matar a quien le daña a uno, la vida castiga muchas veces a quienes lo merecen. En la confianza está el peligro. Aquellos a los que salen bien sus maldades (Calabaza se burló de nosotras desde que llegamos al pueblo, porque apetecía el piso que compramos, pero no quería pagar tanto por él) persisten, confían en su poder...
La vida castigó también a otros que nos perjudicaron. Desde luego el mal ya lo habían hecho. Hay quien se enrabieta y comete delito. Pero ¿Qué se consigue con matar al malvado? Lo normal es arruinarse mas la vida. Y la situación ya no revierte, queda mas lejos.
En mi familia somos cautelosos. Mis mayores temían sobre todo a los envidiosos. Hay también muchos que le cogen inquina a uno por nimiedades. Procuramos no llamar la atención de los demás. Pero si no podemos evitarlo dejamos que corra el tiempo: el tiempo todo lo cura... todo llega y todo pasa. Lo principal es quedar tranquilo consigo mismo. Y alegrarse en privado del mal que sucede a los que tanto le dañaron a uno.
"A tomar por el c... Calabaza demasiado viviste! Mas que mamá sin merecerlo, muy al contrario, maldita seas, tu y tu despreciable estirpe".
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