Consuelo era la mayor de varios hermanos, hijos de la hermana menor del señor Joaquín Alcalde, padre de Paquita y de la edad de ésta.
Como la madre tenía mala salud era ella la que llevaba la casa: hacía la comida, la limpieza, iba al mercado, llevaba a los pequeños a la escuela, los traía. Siempre iba corriendo, vestida de trapillo.
Era una chica elegante. Se arreglaba para ir al baile y a misa, los domingos. Le decían que parecía otra.
El padre trabajaba duro para un salario insuficiente. Cuando los hermanos siguientes fueron creciendo, Consuelo decidió emigrar a Bilbao, en busca de trabajo. No gustó ello a la familia, pues estaban acostumbrados a su trabajo gratuito y solidario, pero ella quería ya vivir su vida.
A principios de siglo XX la gente joven de Logroño emigraba a Bilbao, zona industrial importante en España. Los hombres iban a los altos Hornos o a la construcción y las mujeres al servicio doméstico.
En Bilbao, Consuelo entró a trabajar en casa de un señor mayor. Estaba éste tan contento con ella que le propuso matrimonio.
- Cómo me voy a casar con usted, es muy mayor, y de otra clase social.
- Así te quedará todo a ti, cuando yo me muera. Mis sobrinos no vienen ni a verme, a los más jóvenes ni los conozco.
Pero a ella no le parecía bien casarse por interés. Si no hubiera tenido esas ideas románticas de la época su vida se hubiera simplificado.
- Pues testaré a tu favor - dijo el señor.
Pero falleció antes de cambiar el testamento. Los sobrinos se quedaron con la herencia y ella en la calle.
No faltaba trabajo de criada para casas de la Burguesía. No le fue tan bien y se aventuró a cruzar el Atlántico.
La emigración al Continente americano era el siguiente paso para muchos españoles, que no encontraban buen acomodo en las pocas zonas industriales de aquella España atrasada y pobre. La mayoría llegaban a México o Argentina.
En Argentina, Consuelo tuvo importantes contratiempos con los parientes. Contaba que las mujeres, de la casa de los parientes que la acogieron, eran muy malas. Le robababan. Le tenían envidia. Tenía buena ropa, comprada con el dinero de su trabajo.
Terminaron amenazándola de muerte. Una amiga la aviso.
Huyo de los parientes con lo puesto y se fue a vivir con la amiga.
Trabajó en el servicio doméstico e hizo unas perrillas. Casó con un chico de Bilbao y volvieron a la tierra de éste. Tuvieron 3 niños.
Años 30: iba vestida como gran señora, a la moda de París. Llevaba a sus hijos peinados a lo garsón y con flequillo, en España parecían niñas.
Fue madrina de mamá. Le regaló pendientitos de oro, de arito. Mamá me los puso desde que nací. Los llevé hasta adolescente. No me gustaban, se habían pasado de moda.
Abuela Paquita con mamá y tío Fernando.
Hacia 1936.
De la prima Consuelo no conseguí foto. Entonces apenas se retrataba la gente.
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