11 de septiembre de 2001
Vivíamos en Salamanca, en un piso grande y obscuro. La televisión era
nuestra mejor ventana.
Era día laborable. La hora de comer. Veíamos el telediario en TVE1. La
locutora dio una noticia de última hora:
“Una de las torres gemelas de
Nueva York está ardiendo. No sabemos porqué. Aun no tenemos imágenes”. Allí era la hora de empezar a trabajar.
Y siguió el noticiero normal, hasta que con una conexión intercontinental
tuvimos las esperadas imágenes.
Una de aquellas horribles torres que estropeaban el paisaje de Manhatan
humeaba como una chimenea.
Torres feas a rabiar. Unos 400 metros en vertical, con ventanas herméticas
por todos los lados. No comprendo a quien le podía gustar vivir y trabajar
allí.
Un helicóptero intenta aterrizar
en la azotea. Hay gente agitando una sábana o mantel blanco. El humo es
demasiado espeso. Se agitan trapos blancos por las ventanas, indicando que allí
hay gente. Se baraja la posibilidad de evacuar el otro edificio, pero la
distancia entre ambas es importante, a pesar de que no lo parece. Es improbable
que el fuego pase a la otra torre.
Era un día claro, cielo sin nubes, Sol luminoso.
De pronto, en directo, aparece una
bola de fuego afecta a la otra torre, la Sur , la de la antena. Es extraño que sea impacto
del fuego de la Norte ,
porque se da a inferior altura. Y las torres están más separadas de lo que de lejos parece.
Hay unos bomberos a pie de calle
en una de las avenidas de Manhatan. Parece calle estrecha por la altitud de los
edificios. Se ve ralentizado que un
avión grande (de pasajeros) pasaba a baja altura. Impacta en la primera torre.
Y 20 minutos después en la segunda. Es el causante de la bola de fuego que vimos antes.
Se ralentizan las imágenes desde otro punto de vista y se aprecia como el
avión impacta contra la torre Sur. Está claro que no ha sido un accidente en el primer caso. Ha sido intencionado. Un
atentado contra las dos torres símbolo de la ciudad.
El telediario se alarga. No hay mas noticias (de interés máximo) y se interrumpe la
programación "normal". Nosotras que solíamos apagar la tele para hacer nuestras cosas,
quedamos enganchadas al televisor.
Seguimos viendo imágenes de la Isla de Manhatan. Las torres están en el Bajo Manhatan, cerca
de la Estatua
de la Libertad ,
que parece muy pequeña. Se ve desde el lado de enfrente. Por medio el ancho río
que desemboca en el mar. Humean como dos
chimeneas gigantescas. Me recuerdan los altos hornos de Vizcaya, en
Portugalete, que vi cuando era pequeña. Aunque aquellas chimeneas eran gordas y
mucho mas bajas, humeaban que era un horror.
La gente en la calle está desorientada. Allí eran las 8.30 cuando el
primer impacto, y 20 minutos después el segundo. Si hubiesen sucedido pasadas las 9 de la mañana
hubieran afectado a mucha más gente.
Hay quien se ha salvado por llegar tarde a trabajar, o a su cita. Al salir del metro se encuentra la zona acordonada. No se puede pasar. Se cortan las líneas de metro y se
cierra el centro comercial bajo las torres.
Helicópteros sobrevuelan las torres. No pueden aterrizar, el humo es cada
vez mas espeso. Hay gente en las ventanas, agitando trapos blancos. Se difunden
mensajes de despedida, de los que quedan atrapados arriba.
-
Estoy en el baño. Esto es un infierno. Os quiero - dice alguien.
De repente ponen la imagen de gente
que se lanza al vacío. Un señor cae de pie, cabeza abajo. Va con traje y la
corbata ondea hacia arriba, delante de su cara. Baja muy quieto, como si
estuviera dormido o muerto (a esa velocidad se puede sufrir un infarto) Una mujer, otro hombre….caen unos cabeza abajo y
otros cabeza arriba, unos caen vivos y otros ¡quien sabe!
Ha habido otro impacto en un ala del Pentágono, en Washington. Se ve la
parte derruida. Zona de oficinas.
Y se menciona un cuarto avión que ha caído en el campo. Al parecer
también se dirigía a la capital USA.
Sale en pantalla gente que estaba
en los pisos inferiores a los impactos. Hablan de haber visto cascotes que
aún caían, trozos metálicos y gente muerta. Algunos vieron el avión segundo
impactar en los pisos superiores y sintieron temblar el edificio como si fuera
un terremoto.
- Parecía que venía hacia nosotros. Impactó justo encima.
Hay quien dice haber visto abrirse un ascensor con gente achicharrada.
Por ello tomaron las escaleras hacia abajo. Dicen de una señora que bajaba con
un perrito en brazos. Por las escaleras se han encontrado a bomberos que
subían.
- Llueve gente que se estrella contra el suelo.
- Nunca olvidaré el sonido de los cuerpos
- Delante de mi algunas personas sufrieron el impacto de cascotes.
Testimonios desgarradores que parecen sacados de un film de “Cine
Catastrófico”. Se repite que la realidad
supera a la ficción, recordando “El coloso en llamas”. Esto es mucho peor.
Aquel era un incendio en un rascacielos, las torres gemelas han sufrido grandes impactos y explosiones internas. Se baraja la posibilidad de que la estructura
esté dañada, sobre todo la del edificio con el impacto mas bajo (la torre Sur, la del 2º impacto)
Sale la gente llena de polvo, parecen muertos vivientes. De pronto el
suelo vibra. Se está derrumbando la torre Sur, la más afectada. La gente corre
para escapar de la nube de escombros y polvo.
El camarógrafo se refugia en una cafetería. Se ve, tras los cristales,
como una nube de polvo inunda la calle.
¡Se ha derrumbado la torre Sur! Era lógico que con tal impacto se dañara
la estructura. ¡Y la Norte ,
resistirá!
No resiste, poco después también la torre Norte se derrumba.
Los aviones
acababan de despegar, llevaban mucho combustible que al explotar se ha
incendiado derritiendo la estructura de acero y hormigón.
Y apareció la imagen del Bajo
Manhatan, desde el otro lado de la bahía, ya sin las torres. Con el ambiente aún polvoriento que medio cubría
la Estatua de
la Libertad.
La gente vuelve a pie a sus casas,
por las calles de la ciudad. No hay cobertura, las líneas telefónicas están
colapsadas. Cientos de miles de familias sufrirán horas de angustia por sus seres
queridos.
La imagen última de aquel día es la del Empire State, vista hacia la nube de polvo que afecta al Bajo
Manhatan. El viejo rascacielos reina
otra vez sobre Nueva York. Por poco tiempo, pues se hizo otro rascacielos mas alto.
Luego las imágenes se repetirán hasta la saciedad, se verán nuevos puntos
de vista y el amplio perímetro de la tragedia. No aparecerán cuerpos de
victimas.
Seguirá siendo la gran noticia toda la semana y lo que quedaba de mes,
con nuevos testimonios e historias. Algunos de los edificios colindantes.
Ej. Una pareja fue evacuada de su edificio, no encontraban al gato.
Bajaron con el perro, muy asustado. El hombre volvió al apartamento. Habían
estallado los cristales de las ventanas, todo estaba lleno de polvo. No
encontró al gato. Dejó comida y agua. Volvió otras veces y vio que la comida y
el agua desaparecían. Hasta que apareció el minino. Un precioso persa blanco muy
sucio y asustado. Contento el amo lo enseñaba a cámara.
- Ahora a lavarlo bien.
Ej. Unas pocas personas y bomberos quedaron atrapados en la parte baja de
una escalera y fueron rescatados con vida y relativamente bien.
Muchas historias eran trágicas.
Ej. Una pareja española trabajaba en el piso 97 del Edificio Norte, el
del primer impacto. Ella estaba embarazada de 6 meses. Les iba bien.
En general allí murió gente con buena situación económica y laboral. Gente
valiosa para la Sociedad. Y
se perdió mucho en lo económico. Había
muchas aseguradoras, lo que supuso un problema económico importante. Se
perdieron muchos documentos, archivos físicos. La imagen típica de papeles
volando entre cascotes y ruinas. Por fortuna ya había datos guardados en
archivos informáticos.
Hubo noticias que se difundieron y no se volvieron a repetir. No se sabe
si eran verdad o bulo. Como la de que los judíos no fueron a trabajar al
TradeCenter aquel día. Creo que lo dijo un taxista.
Siempre queda algo que nunca se sabrá. Muchos cuerpos se pulverizaron.
Hubo problemas de indemnizaciones. Algunos “caraduras” intentaron aprovecharse
de la tragedia. Seguro que alguien se benefició.
Los terroristas celebraron aquel triunfo: ¡menuda mala idea que tuvieron!
Dijeron que no pensaban que las torres se iban a caer. Para algunos países
islámicos el día 12 fue de fiesta. Andaban muy enfadados por la Guerra del Golfo Pérsico, a
principios de los 90. Y “de aquellos polvos, estos lodos”.
Se culpó a un tal Ben Laden, como ideólogo de los atentados. Era éste “la
oveja negra” de una familia árabe aristócrata. Había vivido y estudiado en
Europa. Aparecía vestido a la moda de los 70, luego se radicalizó en el Islam.
El Gobierno USA buscó venganza y seguro que pagaron justos por pecadores, sobre todo
en Irak y Afganistán.
¡Terrible comienzo del siglo XXI!






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