61 a 70 años.
Es el comienzo del fin de la vida. Cuando se han perdido a los mayores (padres, tíos, primos) y se empieza a despedir a los de la misma generación.
Ya se tiene "un pie en el estribo", como escribe Miguel de Cervantes en la 2ª parte del Quijote (estribo de la montura que lleva a la muerte. Murió con 68 años) La mitad de mis antecesores no pasaron a la 8 década (de los 71 a los 80 años)
Estamos en la vejez. Triste la mayoría de las veces. Es tiempo de vida "animal". Lo que ahora más interesa es comida y cobijo, igual que a mis pequeños compañeros (perrita y gatos) Y de ahí procurar conservar una salud aceptable, para seguir independiente.
Me ha quedado mucho menos que a mi madre (su última pensión fue de 590€, en 2013, 14 pagas) Me subieron la mensualidad de la hipoteca, y otros gastos fijos. Subió todo. Una hecatombe económica, además de la social.
Cumplí con mis obligaciones económicas. Primero pagar lo necesario. Después atender mis necesidades y la de mis pequeños. Nada de "caprichos".
Aparecen las secuelas que me han quedado de la larga temporada de contratiempos.
Tuve la Renta Garantizada de Ciudadanía (400 €) hasta los 65 años. Luego la No contributiva (390€) Me conceden ayuda de alimentos gratuitos. En las esperas acaban los pocos ahorros que quedaban.
La séptima década va pasando. La situación económica del país empeora, la ayuda de alimentos gratuitos ha bajado mucho. Desde 2020 descendieron las donaciones y aumentaron los demandantes.
Han muerto mis principales benefactoras Me agradaba hablar con ellas y encontrarnos 2 veces al año.
La soledad intelectual cansa. Con los inferiores intelectuales hay que cuidar mucho el lenguaje y los temas de conversación. Mas ahora, que la gente es tan "tiquismiquis". Supone gran esfuerzo.
Me acerco al final de mi 7 década. Es dificil no temer al futuro.
No voy a dejar casi nada. La vivienda es una ruina, vivo al día.
Elvira, la catalana, contaba que vino hasta aquí huyendo de la invasión musulmana. La conocí hace unos 15 años. Se la veía cada vez más desesperada. Casi nadie la tomaba en serio. Yo si, la comprendía. Le dio un ictus y la llevaron a una residencia de ancianos, atendida por monjas. Sera cara. Tenía buena pensión. Con ella podía hablar de la situación política actual.
Ahora tengo otras 2 conocidas, también mayores que yo, de la misma opinión que Elvira, y con pensiones también buenas. Son menos radicales, más diplomáticas. Me gusta su forma de ser. No sé ha de hacer "mala sangre" por lo que nos disgusta y no podemos arreglar el país. Elvira se desesperaba.
Yo a lo mío, como me enseñaron mis padres y a ellos los suyos. Tengo asuntos mucho más importantes que la Política o la Economía del país.
Con los que más trato es con gente de perros. Y hablamos de sus cosas (pelajes, edad, sexo, carácter, comidas, salud) Mientras nuestros pequeños se saludan y se divierten.
Falta poco más de 1 año para terminar esta década crucial, la última de 1/3 de mis antecesores (Eduardo 54, Fernando 67, Ernesto 68, Marcos 70)
El recuerdo de mis mayores, perdidos hace tanto tiempo me trae tristeza y gran apatía. Se van a cumplir 40 años de la muerte de papá. Mi tristeza la sufre mi perrita Lucy, joven aún.
Recuerdo más mi infancia que la juventud. Estoy de vuelta. Me gustan los lunes. Me entretengo yendo a la compra, viendo series TV. Los fines de semana me dan tristeza.
Mi última Navidad antes de los 70. No sé presenta bien. Humedades en el baño, dificultad para su arreglo. Y se avecinan grandes gastos de Comunidad que no me beneficiarán en nada.
Gran aislamiento. La gente es cruel para los caídos en pobreza, más si se ha pertenecido a una familia normal. "A la vejez viruelas!".
Hace mucho frío, más que otros años. No tengo ganas de cenar el día 24, pico algo. Como una pieza de fruta y al sofá, junto a la perrita Lucy y la estufa.
Una de las gatas (Lilith) se coloca en mi regazo, sobre la manta, nos damos calor. La otra gata (Sandy) en la alfombra, al calor de la estufa. Los viejos gatos, Moisés y Bamby en mi dormitorio, enroscados en alguna "camita".
Noche tranquila, muy pocos ruidos, por la escalera y el entorno.
Se termina un año malo, en salud y economía. El próximo no se presenta bien: me vienen grandes gastos: "A la vejez, viruelas", se decía.
Nunca hemos tomado las uvas. Son tontas supersticiones. Solíamos brindar con sidra porque el nuevo año no sea peor.
Año 2026
A mitad de año empezará el fin de mi 7 década (cumpliré 70 años)
Me preocupa dejar desamparados a mis animales. La gente es cada vez peor, no se puede confiar en nadie. La mayoría se comportan como enemigos. Pagan sus frustraciones dañando a los más débiles.
Mal empieza este año. Un agujerito en la bajante del cuarto de baño, y boquete para detectar el origen de las humedades. La Comunidad ha cobrado del Seguro. Pero a mi no me arreglan la avería.
Pasa enero, luego febrero, el baño huele a cloaca. Lo tengo cerrado. Y los areneros de los "meninos" al trastero. Que incómodos!
Terminan el arreglo el 10 de abril. Me pintan solo el carrito de la humedad. Estoy agotada de sufrir. No tengo ganas de tratar con nadie.
Me falta poco más de un mes para los 70! Me siento muy envejecida. Necesito mantenerme, por mis pequeños, Lucy y las gatinas aún son jóvenes. Los viejitos parece que están bien. Se han acostumbrado a comer un poco de carne (de pollo casi siempre)
Mi cumpleaños. No espero nada bueno. En las 3 últimas décadas en mayo me han llegado los mayores contratiempos. Este último mayo pasa sin pena ni gloria.
En junio recibo algo bueno. "Suerte pequeña" que me llega "muy de pascuas a San juan": me toca un buen descuento en mi súper más habitual. Una pequeña alegría. Y un alivio, para pasar el mes.
Las averías en casa se acumulan. Y los obreros cobran caro y trabajan mal. Para cada cosina he de gastar la mitad de mis ahorros anuales o más!
Hace doce años que ya no me miro al espejo. No me reconozco. No puedo ser esa mujer decadente que se refleja. Estoy horrible, hinchada de cuello, ancha de cintura: donde está mi esbeltez. A poco que me arreglará quedaba bien. Todo se perdió por los largos años de angustia. Más de 10 años...
Mamá superó 10 años más, tras "la liberación". Yo sigo viviendo, que no es poco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario